29/03/2011

Arranca el Club del eBook

Por

Queridos amigos, con un grupo de entusiastas, también amigos, nos decidimos a fundar el Club del eBook. Resulta que todos somos usuarios de lectores de libros electrónicos y nos encontramos con que no hay un espacio en internet donde se puedan leer noticias, trucos e información general sobre estos aparatitos que están haciendo correr a las editoriales para todos lados.

Nos dimos  a la tarea y empezamos. Esperamos poder compartir conocimientos que vayamos encontrando y al mismo tiempo ver cómo va creciendo la presencia de e-readers en nuestro país.

Me acompañan en esta aventura: @capitanintriga @princessxflo, @aizkiub y @diegorottman. Si quieren, pueden suscribirse al feed RSS; para visitarlo, otro clic acá.

Por las dudas, no se asusten, Hablando del asunto, sigue como siempre, con muchos proyectos.


15/03/2011

La caducidad de los ebooks

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Muy interesante la nota que se puede leer hoy en el New York Times sobre otra arista del comercio de libros electrónicos: la venta a bibliotecas. Quienes nos compramos el llamado “cacharro” nos preguntamos qué pasará con esos archivos que hoy compramos y mañana no sabemos si seguiremos teniendo. Algunos servicios como Amazon permiten hacer una copia de seguridad al disco rígido personal, pero la duda persiste, ¿qué pasará cuando el aparato caduque, qué será de la compatibilidad de esos archivos?

Todo gira en torno a los famosos términos de uso. Lo que ganamos en comodidad y acceso, lo perdemos en libertad. La editorial Harper Collins está presionando por un modelo de caducidad en lo que respecta a la venta para bibliotecas, es decir que el archivo adquirido –el ebook- podría ser “abierto” unas 26 veces antes de extinguirse. Apuestan a un modelo diferente al que hoy conocemos como compra para acercarse a uno similar al alquiler. Plantean que no ponerle caducidad a los archivos supondría un problema para la industria. Me pregunto qué pensarán de los libros convencionales que se acumulan en los estantes sin decir ni mu.

Los bibliotecarios están llamando a un boicot contra Harper Collins por esta razón. Los paranoicos como yo estarán de acuerdo en que los ebooks no deberían tener caducidad no tanto por un tema comercial –que habría que tratarlo- sino por un tema de libertad de expresión. ¿Qué pasaría si una editorial o un estado decidieran extinguir un libro determinado por razones políticas? Es un debate que apenas comienza.

Pueden leer la nota completa acá (en inglés) y la respuesta de la American library asociation acá.

23/02/2011

La mirada crítica que hace falta

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Me tomo la libertad de citar un fragmento del artículo que Andrés Hax escribió para la Revista Ñ en el que se detiene sobre un punto pocas veces abordado por los usuarios de dispositivos electrónicos. En este caso, el que nos ocupa, se refiere al Kindle y a sus condiciones de uso, muy lejanas a las que tenemos para comprar un libro tradicional.

Entre varias otras cosas, esta estipulado que no puedes prestar el libro; que, en el caso de diarios y revistas, Amazon reserva el derecho de cambiar los términos del contrato de compra; el aparato en si, y sus contenidos (tanto software como hardware) pertenecen a Amazon y no tienes el derecho de interferir con su funcionamiento de ninguna forma; Amazon recibirá información de tu dispositivo: “Anotaciones, bookmarks, apuntes, subrayados o tales marcas están respaldados por el Servicio, y la Información que recibe es sujeta al contrato de privacidad de Amazon.com”

Amazon no se hace cargo de ninguna perdida de información. Si has violado los derechos Intelectuales de Propiedad del aparato o sus contenidos, “Amazon puede buscar recompensación legal en cualquier estado o juzgado federal en el estado de Washington…”

Hay más: “Amazon reserva el derecho de cambiar las condiciones de este Acuerdo… En el caso que lo haga tu uso continuado del dispositivo implica tu acuerdo de estas revisiones del contrato…”.

El artículo completo se puede leer acá y no hace falta decir que lo recomiendo

22/02/2011

Actualización de software para Kindle

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Kindle

Una noticia para todos mis amigos dueños de un Kindle. Si no les llegó el mail, les cuento que Amazon liberó una actualización de software que hasta hoy se mantenía en beta, es decir “en fase de pruebas”. Ahora se puede descargar como “estable”.

La principal innovación llega para salvar un salto del libro papel al dispositivo electrónico que todavía no está del todo resuelto. Como todos ustedes sabrán, cuando se hace una cita, especialmente en documentos académicos, es necesario poner el número de página del libro citado. Eso no se podía hacer hasta hoy con libros comprados en Amazon porque el Kindle no daba números de página sino “sectores”. Era imposible hacer la referencia. La mejora consiste precisamente en que el aparato dará el número de página donde está esa porción de texto que uno está leyendo en el libro papel.

Es curioso este inconveniente, porque si nos adentramos en el mundo de la edición digital, los números de página ya no serían, en principio, relevantes. Bueno, por el momento no es así, entonces, a actualizar. Clic acá.

09/02/2011

Seis puntos sobre el futuro con el e-book

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Aunque este año todavía no le entramos al tema del libro electrónico, siempre permanece fresco y latente. Pasaron muchas cosas desde el año pasado, cuando podríamos decir que fue el boom de este formato. Amazon dijo que vendía más libros electrónicos que de papel, apareció Libranda en España y el debate quedó firme en la industria.

Un amigo me pasó este brevísimo video. Es uno de miles, de una librería cerrando. Uno de los vendedores lo dice muy claramente: la gente ya no está dispuesta a esperar tres semanas por un título, la distribución es cara y gracias a internet se puede acceder inmediatamente a un título. Los clientes se ponen tristes, es lógico, porque las librerías son lindas, pero son negocios y si no son rentables, inevitablemente desaparecerán. El dueño, al final del video dice que los libros son más lindos que el Kindle (estamos de acuerdo) y que prevalecerán. Yo también lo creo, ¿pero qué va a pasar cuando las próximas generaciones, dentro de veinte años no crezcan con un libro en las manos sino con un e-reader?

Para no llorar, entonces, hay que pensar:

  • Que las librerías en los próximos 15 años van a replegarse y los canales de distribución serán los grandes perdedores.
  • Que aquellas librerías que sí consigan ser exitosas no lo van a lograr con grandes superficies de exhibición sino ofreciendo una experiencia de compra satisfactoria y sobre todo, bien específica.
  • Que las editoriales tendrán que pelear contra los grandes de internet como Google, Amazon y los que estén por venir, por el negocio del libro.
  • Que los editores independientes, si se animan, arriesgan, asocian y entienden el futuro del negocio, tienen un futuro brillante.
  • Que no solo los libros van a cambiar sino también la literatura. La Literatura con mayúscula seguirá peleando una porción de público siempre escasa, sin embargo la literatura de entretenimiento tanto como la no-ficción crecerá tanto como los videojuegos en la década pasada.
  • Finalmente: la industria editorial deberá entender que la venta de libros electrónicos tiene que ser más fácil que bajar un libro de un blog,  de otro modo, estará en problemas, tal cual le pasó a la industria discográfica.
26/11/2010

La evolución del libro

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Lo encontré en Bookfutures

04/11/2010

El mismo error de la música, ahora en e-book

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En una reseña de la novella de Iain M Banks Surface detail, un fan de Banks protesta: “Como fanático de la cultura y dueño de un Kindle, hubiese comprado este libro, pero no cuando la edición digital cuesta más que la de tapa dura. Ahora tampoco voy a comprar la segunda. ¿Los editores tienen algún extraño interés en empujar a las personas hacía los sitios de torrents?

Un lector de Sthephen King se queja en una reseña de uno de sus libros Just after subset: “El precio en formato kindle para este libro es absurdo. Sugiero a la gente que no compre ninguna edición de este libro hasta que la editorial detenga esta farsa*

En Europa y Estados Unidos empieza a surgir el mismo problema que hundió al esquema tradicional de la distribución de música: la gente se queja por tener que pagar lo mismo por un archivo con DRM o no que por una edición en papel.  Acá lo dice con mejores palabras José Antonio Millán en una nota que se publicó en el diario El País.

Además de dejar reseñas negativas califican con una estrella (de cinco) a los libros de autores célebres, de manera que bajen y desaparezcan de los rankings de popularidad.

¿Tan dificil es darse cuenta de que están haciendo las cosas mal? Y ojo, algunos se quejan, otros prefieren ahorrar clics y descargar un arhivo de un blog conocido.

*Fuente: The Guardian

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