07/04/2009

La cadencia del asunto: Pablo De Santis /2

Por


por M. F.


Presento aquí la segunda y última parte de la entrevista que le hice a Pablo De Santis el día martes 31 de marzo en la librería Eterna Cadencia del barrio de Palermo.

De Santis
Foto: Lucio Ramírez

Internet resulta ser un lugar fecundo para el el folletín. ¿Alguna vez te lo ofrecieron?, y si lo hiciste ¿qué te parece la posibilidad de publicar diariamente?

Yo lo hice en Internet hace años, había un sitio que se llamaba Educ.ar y me habían pedido una novela para jóvenes por entregas. O sea que eso marca un poco la forma que iba a tener, porque en cada capítulo tenía que pasar algo importante. Tenía que terminar con algo que enganchara al lector, había ciertas marcas formales. Se llamaba Agua muerta y hasta hace poco seguía ahí colgada.
Después me acuerdo que iban a hacer una segunda novela, de Guillermo [Martínez], que no siguió, pero fue lo que terminó siendo Crímenes imperceptibles. Pero bueno eso fue lo único, salvo algo breve que hice para un diario español. Me gusta, me gustaría escribir un folletín.

Recién hablábamos de Fierro. Acá traje una para mostrarla, donde está “El hipnotizador”. ¿Cómo llevás adelante la escritura del guión?

Me da mucho trabajo escribir historieta: hay que pensar la historia, después describir cada cuadrito, hay que poner “uno-personaje-está sentado en la mesa” y todo eso a mi me causa un gran esfuerzo, soy muy lento para escribir los guiones. El dibujante, que es Juan Saenz Valiente, un dibujante excepcional, también se toma tu tiempo así que salen dos o tres capítulos por año. Finalmente logramos tener una cantidad de páginas como para hacer un álbum así que ya lo estamos terminando.
Lo hago con bastante dificultad. Trato de que, en este caso, que es una historia que entre que empieza y termina tarda unas 48-60  páginas, a la vez cada capítulo tenga su cierre. Son pequeñas historias dentro de una mayor, se trata de un hipnotizador que  por una cosa de su pasado no puede  dormir. Puede llevar al sueño hipnótico a los demás, pero él mismo no puede dormir.

Vos escribís muchas historias para chicos. ¿Los hacés con algún fin didáctico o educativo?

No, no lo pienso como algo educativo. Aunque el solo hecho de leer un libro ya educa a un chico aún cuando el libro sea malo. Por lo menos tiene algo a lo que oponerse.
Pero no, creo que no tienen moraleja. Elijo ciertas historias que me parecen más adecuadas, pero por sentido común. Si es una historia demasiado retorcida no se me ocurriría dársela a un chico. Si muchas historias plantean este tema de la iniciación, de alguien que hace algo por primera vez, que comienza una nueva vida. Es un tema que siempre está en la literatura también para adultos, pero en la literatura para jóvenes especialmente. Los chicos viven eso, van de novedad en novedad, aunque sea el cambio de grado, ya es una novedad mientras que la vida adulta tiende a la repetición.
Nunca pienso ninguna moraleja, aunque creo, si, que los escritores siempre tenemos ideas morales y que esas ideas siempre se manifiestan en los libros. Lo que no puede hacer uno es hacerlo demasiado explícito, tiene que aparecer como un eco de la historia misma.

¿Y qué respuesta recibís de tus lectores infantiles? ¿Te comunicás con ellos?

Si, recibo mails. Antes recibía muchas cartas. En una época iba mucho a colegios hasta que en un momento hice una especie de crisis y me quedé encerrado.
Siempre uno va a al colegio y hay que ir a saludar a la directora… hay un cuento de Ana María Shua que está en el último libro de los cuentos completos que aparecieron ahora. Se llama “Un escritor llega al pueblo” o algo parecido. Ha resumido las vicisitudes de los escritores de libros infantiles en los colegios.
Hay algo que me resulta curioso: Los chicos muchas veces quieren saber qué pasó después de que terminó el libro. Como si fuera una pequeña parte de algo mayor que ha continuado: “¿Qué pasó después, qué hizo el personaje, no se casaron?”. Eso es raro, porque uno está muy acostumbrado a que una novela termine donde termina, no sigue más allá. Pero los chicos siempre quieren esa especie de continuación entonces hacen justamente la pregunta que los escritores no podemos responder, porque si hubiéramos pensado algo más, lo hubiésemos escrito.

Seguir leyendo


06/04/2009

La cadencia del asunto: Pablo De Santis /1

Por


por M. F.


Presento aquí la primera parte de la entrevista que le hice a Pablo De Santis el día martes 31 de marzo en la librería Eterna Cadencia del barrio de Palermo.

De Santis
Foto: Lucio Ramírez

¿Se puede ser un escritor de policiales con mala memoria, se convierte en un problema?

Yo creo que siempre una novela policial es una especie de pequeño sistema mnemónico donde es muy importante recordar los detalles. Eso está presente en toda la literatura, pero en la literatura policial mucho más. En gran parte se trabaja con repeticiones: en la poesía están las rimas, en la narrativa están los cambios en los personajes, uno registra la repetición para poder registrar lo nuevo. En la novela policial esto es fundamental para que los objetos, cuando se repitan, vuelvan a aparecer, salgan del mundo de lo aleatorio para entrar en el mundo del destino. Vemos un primer objeto, supongamos, un libro abandonado sobre una mesa que en una primera escena a lo mejor no significa gran cosa y cuando vuelve a aparecer sabemos que ese objeto tiene otro significado que va a pertenecer al orden del destino. Eso es algo que hace toda narración, el paso de lo circunstancial a otro orden, que es el del significado.

Recién mencionabas la palabra “destino”, ¿Cuando empezás a escribir tenés presente el destino? ¿Cómo se te plantea el problema, la intriga de la historia ?

Escribir una novela, en general, es un proceso muy largo. Uno empieza con la idea y la va desarrollando, pero sí es fundamental el ambiente en que va a transcurrir una historia, dónde se van a mover los personajes. Eso me va marcando un poco la trama.
No me pongo a escribir hasta que no tengo más o menos el argumento y sé cómo va a terminar. Creo que el secreto está presente en todo relato. Uno escribe para saber algo que pasó antes, algo que no se contó. Contar es como contar un secreto. Eso para mí es algo que está presente siempre en la literatura.
Si hablamos de novela policial siempre hay un enigma o secreto, algo que no se cuenta al principio, algo que está enterrado. Siempre hay una historia anterior, porque todo relato une una historia del presente con una historia del pasado. Hay una especie de ley en el presente que por un hecho del pasado es transformada. Por ejemplo en el cuento de fantasmas tenemos en el presente una serie de fenómenos misteriosos de los que no se sabe la explicación y bueno, tenemos en el pasado generalmente un crimen que ha motivado la aparición del fantasma, una deuda con el pasado.
En la novela policial tenemos la historia que ha llevado al crimen. Una historia que en general ya ha ocurrido antes de que empiece la novela. En una novela policial tradicional el crimen o las circunstancias que llevaron al crimen son anteriores a que el presente de la novela se inaugure.

También hablabas del ambiente. Se puede notar una recurrencia en los espacios donde ubicás tus historias geográficamente hablando. ¿Cómo elegís ese lugar, por qué elegís espacios alternativos y qué te motiva a alejarte de un espacio que podría ser más convencional?

Sobre todo esa necesidad de distancia para poder manejar con más libertad los espacios. Inclusive hay unas novelas para chicos donde aparece Buenos Aires pero no se la nombra demasiado, aunque en otros libros si, como Filosofía y letras donde aparecía nombrada. Prefiero esa distancia porque no me gusta que transcurra en un lugar absolutamente reconocible . Gran parte de la construcción de una novela pasa por la construcción de ese espacio imaginario.

Pensando estrictamente en El enigma de París hay toda una construcción de París en el siglo XIX ¿Qué tan imaginario es eso? ¿Estás recuperando un espacio transitado anteriormente?

Si, pero me gusta justamente por lo increíble . Es decir: no recupero ese espacio por lo verosímil que resulta sino por lo inverosímil. Más que París es ese mundo de la Exposición universal, una especie de Aleph donde está todo reunido en un espacio de una majestuosidad increible. Pero no es la París real, es todo un mundo de fábula. Creo que algunos lugares se prestan más a la imaginación que otros.

¿Como cuáles?

Y, por ejemplo, si uno ubica una trama en París, la antigua China o Nueva York, la imaginación se acomoda con poco fácilmente. Si uno ubica la acción, por ejemplo, en Sidney, trabaja con la Sidney real porque no existe en el imaginario una determinada imagen de esa ciudad. Entonces uno se enfrenta directamente con el lugar real. Eso lo vemos mucho en el cine. Pienso por ejemplo en De paseo por la muerte, de los hermanos Cohen. Transcurría en Chicago, pero automáticamente uno ve los sombreros, las ametralladoras, los garitos y ya el espectador no necesita mayores datos porque esa ciudad está trabajada por el mito.
Eso con Buenos Aires pasa, es una ciudad que con unos pocos elementos ya pertenece al mito. No ocurre con muchas otras ciudades.
Seguir leyendo

01/04/2009

Apuntes de una entrevista

Por


por M. F.


De Santis

Ayer entrevisté a Pablo De Santis en Eterna Cadencia. Él llegó puntualmente, con su familia y se puso a recorrer tranquilamente la librería, que no conocía.

Mientras tanto charlaba en el café con los amigos de HdA y esperaba a ver quiénes llegaban. En eso se asomó Guillermo Martínez, que tranquilamente podría haber compartido la mesa con De Santis. Pero no era la ocasión, yo había preparado todo para mi invitado y Martínez la pasó bien en su lugar de público.
Empezamos a hablar y recorrimos dos grandes áreas: el género policial, que De Santis conoce bien y su trabajo como escritor. Estaba un poco nervioso al principio porque era mi primera entrevista pública. Él, en cambio, tiene años de experiencia en participaciones públicas y me dio la posibilidad de relajarme para hacer de la entrevista una conversación.

Estoy contento por cómo salió, a pesar de ser un hombre reservado, abrió una puerta al anecdotario y contó cómo le llevaba sus primeros escritos a Mario Levrero cuando vivía en Argentina, también contó algo de sus experiencias con chicos. Por si no lo saben, tiene una buena cantidad de historias para niños publicadas y durante buen tiempo se presentó en las escuelas para conocerlos. Me hubiese gustado ver eso.

De Santis no es un hombre de polémicas, no transita esos caminos. En cambio, tiene muchos amigos: Sasturain, Martínez, Birmajer, Shua y seguramente la lista sigue. Es más: mencionó a Juan Sasturain como su maestro, aquel que le dio las primeras oportunidades. Hablamos de la Revista Fierro, le pregunté si lee blogs, cómo siente la popularidad en carne propia y, al final,  quién cree que viene detrás de él, la nueva generación de escritores de policiales.

Todo eso, pronto.

Vaya el agradecimiento especial para Patricio, Pablo y la gente de Eterna Cadencia que generosamente nos brindan el espacio y comparten el placer por la literatura.

31/03/2009

Hoy a las 19 entrevistamos a De Santis

Por


por M. F.


Hoy a las 19.00, en la librería Eterna Candencia: Honduras 5582 (esq. Fitz Roy).

De Santis

“Mi linterna espantó a un ejército de cucarachas. El alguna parte se oyó un ruido – como si alguien caminara sobre vidrios rotos- y temí que fuera uno de los sanguinarios hurones que las autoridades han importado de la India para evitar la miltiplicación de las ratas. La puerta del instituto de Literatura Nacional estaba sin llave. Puse sobre el escritorio la Underwood 1935: el áspero golpe de las teclas es el único ruido humano que ahora se oye a mi alrededor.
Me cuesta mucho escribir, y creo que no me hubiera enfrentado a mis infinitas vacilaciones a la hora de trabajar, si no me hubieran encargado las autoridades de la facultad mi versión de los hechos, con la promesa de la publicación en el Boletín de Humanidades. Le destinarán, me dijeron, un número entero.
Días atrás intenté, por primera vez, poner en palabras mi aventura. No pasé de unas pocas líneas incomprensibles. Probé varias veces, a distintas horas, a máquina ya mano, hasta que descubrí que sólo aquí podía comenzar a escribir de verdad. Por eso vine al lugar del frío, el polvo y el miedo.
Cuando le cuento mi peregrinaje por estos escombros, mi amigo grog me dice: «No son los asesinos sino los sobrevivientes los que vuelven al lugar del crimen».” En Filosofía y letras, de Pablo De Santis.

23/01/2009

La cadencia del asunto /1

Por

Este es el último video de lo que fue La cadencia del asunto (aunque el primero que realizamos). Fue el 1 de octubre de 2008, participaron Tomás Abraham y Jorge Asís.
Son 26 minutos. No está completo pero es muy disfrutable, si me permiten el adjetivo.
Pueden leer la versión desgrabada acá.

21/01/2009

La cadencia del asunto /2

Por

Hoy subimos el video del segundo encuentro de La cadencia del asunto. Fue el 15 de octubre de 2008, participaron Celia Dosio, Fabián Casas y Sylvia Iparraguirre.
Dura 90 minutos y fue el que más disfruté. Si pueden tomarse el tiempo para verlo, lo recomiendo. Lamentablemente no es la mejor filmación, de todas maneras le agradecemos a Michael J. Fox que se haya tomado la molestia de darnos una mano.
Pueden leer la versión desgrabada acá.

20/01/2009

La cadencia del asunto /3

Por

Ahora que estamos en verano podemos tomarnos un rato para ver este video.
Se trata del último encuentro de La cadencia del asunto, allá por el lejano 5 de noviembre de 2008 donde participaron Leonardo Oyola, Juan Terranova y Martín Kohan. Es casi una hora y media de video así que pónganse cómodos y disfruten.
También tienen la opción de leer la versión desgrabada acá.

Si miran con atención, atrás de Kohan… un servidor.

Entradas anteriores

Recibimos: El señor de la lu...

12/08/2011
Agradecemos a la editorial La Bestia Equilátera por el envío de El señor de la luz, novela del francés Maurice Renard. Editada en su odioma original en el año 1933, ahora encuentra esta nueva edi...
Seguir leyendo

Bricolaje libresco

11/08/2011
Aunque no lo crean, este blog también es servicio, es por eso que en esta ocasión les acercamos un motivador material que ni en Utilísima les habrán ofrecido. En cualquier tienda de decoración p...
Seguir leyendo

Relatos como excusas

09/08/2011
Cuando lo compré, su nombre me sabía a ayer. Claro, tenía otro de la misma autora en una colección de tapa dura aparecido hace algunos años atrás –sedicente su mejor título-, aunque ambos esp...
Seguir leyendo

Bibliografía obligatoría pa...

08/08/2011
La noche del sábado fui a ver medianoche en París. Estaba entre Capitán América y ésta otra. Finalmente le di mi voto de confianza a Woody, voto que no siempre honra. A ver si puedo contar de qu...
Seguir leyendo

De cómo Fabián Casas recomi...

05/08/2011
Cada vez que le digo a alguien que estoy leyendo los libros de Orhan Pamuk, me miran como si estuviera tan loco al igual que ese personaje de la película “Supersize” que, para demostrar que la ...
Seguir leyendo

Puede fallar: mapa con divisi...

04/08/2011
Para los que nos saben, cada vez que en un libro o publicación (como los fascículos coleccionables que se venden con los diarios) se incluye un mapa del territorio nacional, éste tiene que ser revi...
Seguir leyendo