30/06/2011

Alberto Manguel: el hombre que leyó en todo el mundo

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Este libro llegó a mis manos la semana pasada. Lo abrí para repasar un poquito qué decía y quedé magnetizado, no pude abandonarlo hasta el final.

Puedo confesar cuál fue el principal motivo para leerlo: todo el tiempo me confundía, hasta la lectura de este libro a Alberto Manguel con Fernando Savater. Son muy parecidos y el segundo, con una profusísima exposición mediática, muchas veces se imponía sobre el primero. Pensé que sería una gran oportunidad para desambiguar a los dos personajes.

Manguel, en diálogo con su editor hace un repaso por los hechos más significativos de su vida, que no son pocos. No sabía que era argentino, qué ignorante soy. Pero tampoco sabía y esto es más justificable, que fue el hijo del primer embajador argentino en Israel (enviado por Perón), que al mismo tiempo fue el primer embajador que se instaló en el recién nacido Israel.

Este hombre que construyó su vida alrededor de la literatura, bien podría haber escrito varios libros con diversas aventuras de las que apenas se insinúan introducciones en este que publicó la compañía. Antes de los 30 años ya había viajado por gran parte de Europa y no solo eso, también ya vivía y se movía solo entre país y país. Una de las anécdotas fue que Mick Jagger comprara uno de los cinturones artesanales que él confeccionaba en Inglaterra para sobrevivir.

Pero su mayor anécdota e imagino que su mayor desgracia fue haber conocido a Borges. Fue empleado en la librería Pigmalión que Borges frecuentaba y tuvo la oportunidad de conocerlo, venderle libros y leer para él. Después, según cuenta, quedó condenado a hablar toda su vida sobre aquellos encuentros. Me animé a buscar algún video en Youtube donde se lo pudiese escuchar hablar, para ver si conservaba su acento argentino. Lo conserva, un poco licuado, pero efectivamente, en el video respondía preguntas sobre Borges y no decía cosas muy diferentes a las que menciona en el libro. ¿Qué iba a decir, no? Si lo que contó la primera vez fue un relato completo y sincero, no le queda más que repetirlo.

El tema del acento me interesaba especialmente porque si bien Manguel nació en Argentina, no tiene pocos sellos en su pasaporte. Viajó por todo el mundo hasta encontrar el que llama su lugar en el mundo: Canadá. Se encarga de dejar bien en claro que él es un escritor canadiense. Nacido en Argentina, pero canadiense. Es que el país de la bandera roja y blanca le abrió sus puertas de par en par, le permitió vivir en él sin demandarle un sacrificio relacionado con su origen. Allá las múltiples identidades étnicas se suman, no se apelmazan, ni se licuan.

¿Y Argentina? Algo que tampoco sabía, es que se educó en el Colegio Nacional de Buenos Aires, otro egresado de esa casa que forma parte de la elite intelectual ya no solo de Argentina sino del mundo.

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28/06/2011

Entrevista: El traductor de Swift #2/2

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A continuación la segunda y última parte de la entrevista que tuve con Facundo Maggio Ramirez acerca de Una modesta proposición y de Jonathan Swift. Agradezco especialmente a Facundo por la buena predisposición y por la enorme paciencia que tuvo hasta que esta charla fue publicada.

***

Matías Fernández: Ahora me gustaría retomar eso de la actualidad, que es tan vigente, pero antes me gustaría, si tenés ganas, que me cuentes el tema de la acuñación de moneda que está en el libro.

Facundo Maggio Ramirez: La costumbre propia de la época era que Irlanda pudiera acuñar su propia moneda; hay una escasez de circulante y lo que hace Inglaterra es imponer la acuñación de una moneda, pero ni siquiera a través de la propia casa de la moneda inglesa, de alguna forma terceriza la acuñación de un medio penique, que ni siquiera es una moneda de gran circulación, sí para las clases bajas, que era importantísima. Swift dice que con esa moneda se pagaban dos pintas de cerveza, como para persuadir a los irlandeses de la época, dice: ese medio penique va a valer mucho menos y no van a ser más dos pintas por ese medio penique. Inglaterra quiere tercerizar la moneda a través de un tal William Wood, que a su vez consiguió esa patente de acuñación por medio de una amante del rey, se la vendió, la patente era para la duquesa de Kendal y esta a su vez se la vende a William Wood. Swift tenía muchos amigos en Inglaterra, se entera de esto y empieza a escribir, algunos dicen que es falseando la realidad, otros dicen que exagerando, que va a ser una moneda espúrea, que no tiene el sello de Inglaterra y no es una moneda convertible, por lo tanto se puede usar solo en Irlanda.

P: ¿Como pasó con los patacones?

R: Claro, exactamente, y además la cantidad de moneda que se iba a emitir, la escasez era de 10.000 libras y la cantidad que se pretendía emitir era de 100.000 libras. A su vez Swift decía tener informes que era de un metal mucho más bajo que el adecuado, era fácil de falsificar y por lo tanto esa moneda se iba a depreciar, porque si iba a haber más circulante que la cantidad de bienes y servicios en el mercado obviamente la tendencia es que esa moneda se deprecie, los comerciantes van a indexar los precios por stock y no por productividad. Es lo que pasa hoy en día, estamos acostumbrados, hay un mayor circulante del que la producción puede traer porque no es un dinero que esté pensado para obra pública o un tipo de inversión real, sino que era solamente una especulación financiera de William Wood, que a su vez había pactado cuál era su tajada de ese negocio con la duquesa de Kendal y con los ministros del rey.

Swift empieza a escribir la primera carta del pañero denunciando esto, en realidad son 7 cartas, son 4 las que ven la luz, la cuarta es la que hace explotar todo que es cuando dice que:¨ un gobierno sin el consentimiento de los gobernados no es más que la mismísima definición de la esclavitud¨. Eso hace estallar la ira en Inglaterra, relevan al gobernador y mandan a otro, cuando llega este gobernador está todo el pueblo irlandés esperándolo en la costa, haciendo bastante ruido y cantando y recitando poemas que Swift había escrito al respecto. En ese momento se ofrece una recompensa por el autor, muchos recitan un fragmento del principio de El libro de Samuel: ¨¿ Por qué ha de morir Jonatán?¨.La gente congregada en la costa de Dublin empieza a recitar ese fragmento, ahí es cuando meten preso al imprentero. Swift era un viejo conocido del gobernador que mandaban, tiene un par de encuentros y no se anima a meterlo preso por la amistad, pero sabe que tiene que hacer algo al respecto. Está la movilización popular gracias a la cual el primer ministro Walpole termina desistiendo de imponer aquella moneda. En un momento especula con la posibilidad de hacerlo, arrestar a Swift, y uno de sus secretarios le dice que puede hacerlo si está dispuesto a enviar a 10.000 hombres a Irlanda, le da a entender que iba a tener todo el respaldo del pueblo Irlandés, que iba a crear una revuelta innecesaria por un proyecto con el que el primer ministro estaba en desacuerdo, pero para no llevarle la contra al rey lo deja seguir adelante.

Lo que se dice al respecto es que Van Doren, que es un prologuista de Swift de una vieja edición de Viking Press, dice que el valor de la moneda no está en el valor del metal, sino en el valor que la misma sociedad le da al hacerlo circular, con lo cual dice que Swift mentía y exageraba. Si bien eso puede ser cierto, por otro lado, no había una impresión de papel moneda como lo hay hoy, el valor intrínseco de la moneda representaba el valor que tenía en el intercambio, es todo un tema si Swift exagera o miente cuando dice que la moneda se va a devaluar entre un 80 y 90 por ciento, parece muy escandaloso que se devalúe una moneda ni bien llega. También dice que los holandeses, él los odiaba terriblemente.

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28/06/2011

Recibimos los libros de Sebastián Lalaurette

Por

Agradecemos a uno de los buenos amigos de Hablando del asunto, Sebastián Lalaurette (“Laloret”) por habernos enviado sus dos libros: Rodrigo y el libro sin final y Naím y el fugitivo. El primero, ganador del Premio Sigmar. Nos pone muy contentos que ya lo suyo sea toda una carrera literaria.

Sobre Rodrigo y el libro sin final:

A Rodrigo le encantan los libros de aventuras. Para poder leer muchos, se hace socio de una biblioteca. Retira uno de piratas y cuando llega al final del libro… ¡la historia no termina! Intrigado y bastante enojado, le reclama al bibliotecario. Pero allí descubre a un misterioso hombrecito y juntos se embarcan en una insólita aventura: ¡encontrar el final de la historia del libro sin final!

Sobre Naím y el mago fugitivo:

Naím conoce a Ramiro Grimor, un personaje extraño, capaz de desaparecer en una esquina y aparecer en otra como si nada. La primera vez que lo ve, Naím se pregunta si todo esto es producto de su imaginación o… tal vez sea verdad… tal vez sus sentidos no lo engañen y el personaje en cuestión sí tenga la facultad de esfumarse en el aire como si nada. A partir de este encuentro la vida de Naím cambiará de una manera inesperada.

27/06/2011

Una maldición heredada

Por

Sobre La casa de los siete tejados,
de Nathaniel Hawthorne (Cátedra, 1983)

Fue una de esas amables coincidencias la que me condujo a él. Resulta que un amigo lector nombró una de sus obras, editada en nuestra lengua por una reconocida casa catalana, cuyo costo excedía lo sidéreo. Al ir en busca de un texto de Bowles o de Berger -no recuerdo bien- en una tienda de libros usados, me topé con éste a un precio mucho más que accesible y lo llevé. Lejos estaba de saber que esta edición se hallaba agotada en las librerías locales aunque, por fortuna, hoy puede encontrarse el título bajo otro sello. Esperó pacientemente su oportunidad y aquí está.

La historia combina un delito de usurpación, con una maldición que se propaga a través de las generaciones. Comienza a mediados del siglo XVII con la disputa por un terreno en Nueva Inglaterra que pertenecía a Matthew Maule del que es despojado solapadamente por el coronel Pyncheon y en el cual éste funda su propia estirpe. Acusado de brujería y colgado en Salem, el primero maldice al último, y es esta imprecación la que se va transmitiendo cual herencia, a lo largo de doscientos años.

Ambientada en una época cercana a 1850, Hawthorne compone un relato donde lo único que permanece en el tiempo –y es el núcleo de lo que acontece en la narración- es esa vieja casona construida por el coronel, con sus siete habitaciones, una chimenea central ubicada en la sala principal, que se convierte en el centro de la casa, y en la que cuelga un retrato de quien la fundara.

Pero no es solo la historia de dos familias sino también, en gran medida, la de la emancipación americana, donde el litigio territorial representa la lucha entre el colono, que se gana la tierra trabajándola, y la madre patria, que otorga sus tierras a quienes la apoyan. Plena de simbolismos, encontramos tres figuras femeninas –que responden a sendas imágenes temporales- y una galería de personajes secundarios que, en ese transcurrir, sostienen la indispensable veracidad de los sucesos, a la vez que fortalecen la trama. Además, no está exento el carácter religioso de la lucha. Siendo uno de los motivos por el que muchos ingleses abandonaran sus lugares de origen, la novela detalla la mirada de una mayoría puritana acerca de su sociedad.

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27/06/2011

Entrevista: El traductor de Swift #1/2

Por

Me encontré en un bar irlandés del barrio de Belgrano con Facundo Maggio Ramirez para charlar sobre el libro de Jonathan Swift que tradujo para El cuenco de plata, Una modesta proposición. Durante la conversación me encontré con un ferviente lector del autor irlandés. Los invito a leer esta entrevista sobre el autor de Los viajes de Gulliver.

***

Matías Fernández: Hablemos de Swift. Primero quería saber si vos llegaste al libro o el libro llegó a vos, porque leí en tu blog que vos medio que apuntabas a la traducción de Swift, pero no sé si fue causa o consecuencia.

Facundo Maggio Ramirez: Conozco a Swift por dos lados, por el lado de la literatura, de haber leído las versiones infantiles y purgadas, y por otro lado llego por la política, una cuestión de formación. En mi carrera recuerdo estar estudiando, había una clase sobre Tomás Moro y la utopía y el profesor empezó a hablar de las siguientes utopías del renacimiento, y las posteriores, y entonces ubicaba Los viajes de Gulliver como una consecuencia que seguía a Joseph Hall, a Rabelais, y ahí venía Gulliver. También mencionó el tema de La Modesta Proposición, tenía una vaga idea por algo que me había contado mi hermano, ahí retomo Swift…

P: ¿Qué carrera era?

R: Ciencias políticas. Ahí retomo la lectura de Swift pero no desde ediciones infantiles, que son las que tenía yo, las clásicas de Robin Hood, sino desde ediciones establecidas. De alguna manera se me creó una especie de adicción, sobretodo con el cuarto viaje que es impresionante, tiene un manejo del cinismo pocas veces visto en la literatura, y a partir de ahí empiezo a comprar todas las ediciones que encuentro de Los viajes de Gulliver, para leer los prólogos más que para leer la obra; era una obra que constantemente visitaba y releía, todo el tiempo. A partir de los prólogos empiezo a sacar bibliografía y empiezo a tratar de buscar otros textos de Swift, ahí es cuando me doy cuenta que muchas veces se lo cataloga como novelista irlandés. Gulliver es la única novela y ni siquiera se la puede llamar novela, desde el termino moderno de novela, porque el personaje de Gulliver crea un dispositivo, una excusa que usa el autor para expresar sus ideas políticas, no tiene autonomía su personaje, ni el resto de los personajes de la obra.

A partir de ahí empiezo a buscar su obra y me doy cuenta de que en el mercado argentino e iberoamericano no hay casi nada publicado, y lo que está publicado está fuera de catálogo. Empiezo a buscar librerías de viejos, usados, en inglés y a comprar cuanto puedo de Swift. Siempre caía en ediciones de Gulliver, hasta que descubro la página Proyecto Gutenberg y me doy cuenta que este Irlandés tenía 12 volúmenes in folio de obras políticas, además de tener otros tantos volúmenes de poesía. Descubrí que Swift en realidad es, más que un autor injustamente olvidado, es un autor mal catalogado. Desde La modesta proposición encuentro que ese texto es la culminación de un ciclo político, que es el de Swift exiliado en Irlanda que comienza una retahíla de cartas y escritos políticos en los que el punto cúlmine es La modesta proposición, pero hay muchos textos que lo preceden que tienen la misma importancia, o incluso mayor, como son Las cartas del pañero. Si bien conserva la veta satírica el componente específico de Swift es el ensayo político, es por ahí lo que uno no suele encontrar, y lo que me llevó a compilar estos textos y a armar este libro.

P: ¿Vos llegáste por tu propio gusto a La modesta proposición y te propusiste como un proyecto independiente armar esta traducción?

R: Exactamente. Una vez que leí todo lo que pude leer, una vez que me sentía embebido del tema, que podía hablar de cualquier cosa de la vida y obra de Swift, ahí fue cuando me largué a traducir, no antes. La traducción fue como un proceso de decantación gracias a toda la lectura precedente.

P: ¿O sea que te leíste todo Swift de Proyecto Gutenberg?

R: Sí, de todas maneras la poesía la dejé de lado, me compré la obra poética completa de Penguin, que es un libro muy difícil de llevar en la mochila, por el peso que tiene, y esa es otra pauta. Si uno tiene que catalogar a Swift por la cantidad de sus escritos primero es poeta, después es un escritor político, luego tiene algunos escritos satíricos pero la sátira es transversal a toda su obra, se mete en todo. Eso es lo raro de Swift, se lo confunde: a veces es un escritor político, a veces es un novelista, satirista, pero como poeta rara vez es mencionado, también porque la obra poética es bastante pueril y escatalógica, según algunos críticos. La obra poética estaba movida por las circunstancias políticas del momento, muchas veces eran panfletos en verso para criticar al poder político de turno, la idea de esos…eran panfletos en el verdadero sentido, un libelo, si se quiere, porque buscaba la reacción del público, que esos versos se canten en todas las tabernas de Dublin, de alguna manera para movilizar la oposición política a diversos proyectos y más que nada la opresión Inglesa en general, contra la que Swift luchó desde 1714 hasta que murió.

P: ¿Swift se educa en Inglaterra?

R: No, primero en Dublin, en el Kilkenny School, Kilkenny College, la universidad de Dublin y después en Oxford, Inglaterra, finalmente cruza y termina su master en artes.

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24/06/2011

¿Cuántas veces puedo vender lo mismo?

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La respuesta es: muchas. Vaya un ejemplo. Podemos comprar hoy las obras completas de Borges (y prometo no volver a nombrarlo por un par de semanas) en muchísimos formatos y ediciones. Los clásicos tomos gordos que editaba Emecé (lástima que ya no son un tomo gordo y verde, ese monumento) se consiguen acá y allá, perdidos en alguna librería como testimonios de la historia editorial argentina. También están los nuevos (mismos) tomos que editó Sudamericana. Y la “edición crítica” de la misma editorial. Y las versiones de El Aleph y Ficciones por DeBolsillo. Ahora, también puede uno obtener todo eso en módicas cuotas con una colección de quiosco que saca La Nación. Y basta dar una vuelta distraída por cualquier librería de saldos y usados para pescar a precios ridículos ejemplares de una colección de tapa dura que sacó en kioskos Alianza a fines de los ’90, o una “Biblioteca Esencial” de tapas rojas que también vendió La Nación hace unos cinco o seis años.

Si esta profusión no impidió que los derechos de nuestro escritor ciego antiperonista favorito sean vendidos de una multinacional a otra por una millonada, ¿por qué insisten en pretender que nos creamos que la difusión digital tendría un efecto devastador para la industria editorial?

Como en tantas cosas, la historieta y el humor gráfico tienen mucho que enseñarle al mundo circunspecto de la edición literaria. Podemos seguir a nuestras tiras favoritas en el diario, las podemos buscar –es cada vez el consumo más habitual– en el blog del autor. Eso no nos impide esperar con ansias el próximo Macanudo, más libros de Jim, Jam & el Otro, el próximo Batu, un tomito gordo y precioso con el Humor Petiso de Parés.

Así que, señores editores, sigan multiplicando ediciones pálidas y defectuosas de los libros del marido de María Kodama, que vamos a comprarlas felices, pero no teman permitir que los que de verdad saben hagan las ediciones (electrónicas, hipertextuales, críticas, libres) que don Jorge Luis merece.

23/06/2011

Recibimos: Lo inolvidable

Por

Agradecemos a Páginas de espuma por el envío de Lo inolvidable, antología de cuentos de Eduardo Berti.

Eduardo Berti posee una de las escrituras más sólidas de la literatura argentina actual. Las historias aquí reunidas trazan un camino jalonado por formas de olvido y por lo inolvidable. De la mano, un padre y un hijo avanzan hacia la escuela; dos trabajadores sobreviven bajo la presión del aislamiento y la piedra; una lectora impulsiva y obsesionada naufraga en un universo de papel; el peso de un engaño condiciona toda una vida.

La memoria y la confesión, la identidad y la decisión son algunos de los temas de los cuentos incluidos en Lo inolvidable, con los que Berti vuelve a mostrar su sutil maestría para la evocación y el detalle, para el descubrimiento y lo inquietante.

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