09/07/2009

Entrevista a Pablo Ramos {2

Por

[Leer la primera parte]

JQ: Sandra Ruso remarcó cierto paralelismo entre vos y Carver, este autor norteamericano que justamente recién citabas y que en la actualidad se encuentra en expansión.

PR: Hay un paralelismo a 500 años luz de distancia… Bueno, gracias a dios está siendo leído porque es un escritor que hace mucho bien.

JQ: ¿Qué te une y qué te separa con Carver?

PR: Ideológicamente, me une todo. Creo que escribir es Carver sin este editor que ahora dice Ñ que inventó el estilo Carver. Me interesa porque es un tipo que rescata la ternura como tema literario, que rescata el alma y que descree por completo de los trucos. Que entiende la literatura y la poesía como hay que entenderla, sin ninguna palabra acaramelada, sin ningún desvío. Que confía en contar una historia tratando de generar una situación poética. Que confía en que el lenguaje es el que la historia necesita.

Claro que la literatura puede cambiar el mundo. Cómo no lo va a poder cambiar, de hecho lo cambia. Yo soy un lumpen menos gracias a la literatura, y conozco muchos más.

Vos fijate que corregir un texto, mucha gente se cree que es un trabajo de estilo y ahí fracasa. Corregir un texto es corregirse a sí mismo. Corregir un texto literario es un trabajo espiritual y el que no lo entienda así, nunca va a llegar a un texto bien escrito. Porque va a correr una coma de lugar y correr una coma de lugar no va a rescatar el texto. O va a aceptar mi consejo, che, tanto gerundio no, y va a tachar todos lo gerundios y sin embargo, hay algo que no funciona. Todo lo que pasa en una historia está por debajo, por eso la gente se equivoca al empezar a corregir primero el lenguaje. El lenguaje no es la profundidad de la literatura, es el límite exterior del arte literario. Una corrección tiene que estar orientada al subtexto. Lo que pasa por debajo de la historia es todo.

JQ: ¿Y qué otras influencias reconocés?

PR: Abelardo Castillo, Roberto Arlt, Hemingway, Cheever, Salinger, Nabokov, Chejov, Faulkner, Carson Mc Cullers, Dorothy Parker, la literatura norteamericana me fascina y de acá, de Argentina, todos. Marechal, Constantini, Liliana Heker, Isidoro Blastein, Filloy. Aunque te parezca mentira, Di Benedetto, y todavía no te estoy nombrando a Borges, porque a todos ellos los tengo antes. Hay que leer de todo, todo el tiempo. Siempre. Cuando te trabás la solución es leer. Cuando te divorciás leer, cuando no te alcanza la plata, leer. Leer es la solución verdadera a todo, es la solución mágica a todo.

JQ: Además es una tarea infinita…

PR: Es un tarea infinita y hay una cantidad infinita de autores. Todo te ayuda a escribir, porque yo no lo leo pensando en función de la escritura. Recuperé y mantengo ese lector púber y apasionado.

JQ: Andrés Rivera decía que leía con un ojo que disfrutaba y otro que corregía.

PR: Sí, y se le nota también, se le nota. Trata a la gente también con dos ojos. Su ideología es a dos ojos, es un tipo que se postula de izquierda y trata la gente como un nazi.

Dos personas llegan poco después, un chico que se me sienta enfrente y una mujer rubia y alta, de unos 40 años que saca unas hojas sueltas, impecables y las coloca a su lado para que más tarde, Ramos, las ensucie con su rigurosa tinta roja, mucha tinta roja: “Pasaron cuatro años desde que terminé los cuentos de mi primer libro (Cuando lo peor haya pasado) hasta que los publiqué. Durante ese tiempo me dediqué sólo a corregirlos. El que dice que no corrige, miente. O no es escritor”.

JQ: En muchas entrevistas vos reconocías la importancia de un maestro, y mencionabas a Liliana Heker. ¿Se aprende a escribir? ¿Qué diferencia hay entre un tallerista y un escritor?

PR: Tener un maestro es fundamental. Yo creo que no hay ninguna diferencia. Un escritor es una persona que escribe y es literatura la que hace un escritor. Creo que es lo que más respetan los alumnos de mí, porque yo no mantengo ninguna distancia con ellos, me expongo mucho en mi vida cotidiana y en mis defectos, no tengo problemas en dar la clase de resaca, en dar la clase dormido, de hacer lo que pueda, pero, sin embargo, el comentario que rescato y el que más me gusta es cuando me dicen que transmito como nadie el amor por el oficio, la pasión que tengo por mi oficio, cómo lo dejé todo por esto y cómo ordeno mi vida en función a esto.

JQ: ¿La literatura puede cambiar el mundo?

PR: Claro que la literatura puede cambiar el mundo. Cómo no lo va a poder cambiar, de hecho lo cambia. Yo soy un lumpen menos gracias a la literatura, y conozco muchos más. Soy un infeliz menos gracias a la literatura. Creo que si una persona llevara un diario todos los días, los psicólogos tendrían menos trabajo, sin lugar a dudas, porque escribir, esto que decía Santa Teresa, ordena el alma. Ella decía algo así como que las palabras alistan el alma, la ordenan, llevan a las acciones y la mueven hacia la ternura.

JQ: ¿Crees que hay una estrategia comercial, demasiada apresurada, quizás, de querer publicar a los escritores más jóvenes?

PR: Yo cuando quiero leer la poesía joven leo la poesía de Rimbaud, que la escribió a los 16 años. Creo que Romeo y Julieta Shakespeare la escribió a los 20 y pico. Para leer a un joven leo a uno de verdad, para leer a Juan Terranova, no me quiero amargar la vida, porque para darla de Bukowski, y puede ser un buen pibe, pero se convierten en una caricatura de sí mismo que se repite hasta el infinito y la verdad creo que la literatura no merece eso. Como una vez lo dije, que tuve la mala suerte de decirlo cuando recién se había muerto, que me preguntaron qué escritor para mí estaba sobrevalorado e inflado, y dije Fontanarrosa, y que ni él se lo merecía, porque me parece un escritor muy bueno, que ha escrito cosas excelentes, pero no me parece un genio de la literatura, no me parece uno de los grandes escritores de la historia de la literatura argentina.
Si existe una novela como Canterro dando vuelta por ahí. Si Zelarrayán, que escribió La piel de caballo, está caminando por Buenos Aires sordo como una tapia, y Cucurto le debe lo mejor de su literatura. Los valiosos están, Samanta Schweblin, Romina Doval, de los que yo conozco, Gaiteri, Casas, lo mejor de Pedro Mairal es brillante, y soy injusto con un montón. Funes, este pibe Leo Oyola, son escritores que van a empezar a escribir mal, porque están cayendo en una que es terrible, que es condenar sus libros a pedido.

JQ: ¿Ves desesperación por publicar?

PR: Y no solamente eso, se está dando esta serie negra que dirige Juan Sasturain, él es divino, le da una mano a los escritores, pero están escribiendo a tema dado, tres libros por año. Y el resultado es lo que se ve. Yo parezco demasiado radical, por eso no quiero hablar demasiado.

JQ: Y si vos tuvieras que ubicarte en alguna generación, ¿cuál sería?

PR: Hay escritores un poquito más grandes que yo, que para mi fueron muy importantes y a veces no se los nombra tanto. Gustavo Nielsen es un escritor brillante. Edgardo Gonzáles Amer, que no se lo recuerda, tiene un libro Decorador de muñecas, que es brillante. Esta novela Brüll, de Marcelo Caruso, es un escritorazo, no sé porqué dejó de escribir.
Tuve un poco de suerte, a mí La Joven Guardia me ayudó, escribiendo como escriben a mi me ayudan mucho. Me ayudan a que una editorial grande como Alfaguara me haya querido publicar, cuando no publicaban a ningún desconocido. Después tuve suerte que les fue muy bien con el libro. El Origen de la tristeza lleva 14 mil ejemplares vendidos y a mí no me conocía nadie, fue más que nada el boca en boca de la gente y es un libro leído, leído en las escuelas. Pero si yo me tuviera que ubicar en una generación, me iría para atrás. Yo sigo fascinado con todo el elenco de El escarabajo de oro. Fogwill es un escritor extraordinario. Ahora ya me dejó de interesar un poco el tema de la alta sociedad, me tiene un poco las pelotas llenas, no me identifica, pero el tipo escribió Muchacha Punk, Vivir afuera, es un tipo talentosísimo. Dijo algo precioso el otro día, dijo que La Ley de la ferocidad le parecía una obra maestra, pero que yo iba a empezar a escribir mal. Y a mí me ayuda un montón ese comentario, me reforzó la idea de bancarmelá y no salir a publicar cualquier cosa.

Nabokov

15 comentarios en Entrevista a Pablo Ramos {2

  1. Hablando del asunto 3.0 » Blog Archive » Entrevista a Pablo Ramos [1] dijo el

    […] [Continuar leyendo la segunda parte] […]

  2. jose maria figueras dijo el

    que buena entrevista! felicitaciones a Quinta y a Ramos. Concuerdo bastante con casi todo lo que dice sobre todo con su referencia a la coleccion de negros que dirige Sasturain, se corre el riesgo de “quemar” a muy buenos escritores como Oyola. Ojala que salgan ilesos.

  3. Hugo dijo el

    Que paliza te comiste terra!

  4. Merces Merlot dijo el

    Leí a Ramos y me pareció cursi, un Onetti muy lavado, con un escritor en pose de malo que alguien con dos dedos de frente no se cree. La entrevista es un poco pedante. Igual felicitaciones por el blog.

  5. Julieta dijo el

    Montonero Terranova, renuncie. Montonero Oyola, Montoneros de la Joven Guardia, renuncien. Seis a uno con Bolivia. Chau. Gracias. El programa está muy bueno, Arnaldo.

  6. Bri, Hamártire! dijo el

    Hasta cuando, Julieta? Ja Ja. Con Bolivia, 6 a 1.
    Fuera de joda, a Ramos lo banco a muerte. Es un escritor comprometido con su oficio, excelente maestro en sus talleres, y muy convencido de que la literatura -como decia Arlt- tiene que estar hecha con la violencia de un cross a la mandíbula. Muy buena la entrevista, saludos.

  7. Gastón dijo el

    Una cuestión menor: la novela de Marcelo Caruso se llama Brüll (y no Abrul)

  8. Matías F. dijo el

    Gracias Gastón, corregido.

  9. Ezequiel M. dijo el

    Cuánta lucidez que tiene este muchacho.

  10. funes dijo el

    ¡¡Pará loco!! ¿Yo escribir por encargo? Lo único que tengo publicado es Papel y Poesía para Gerentes por mí Editorial, Pablo.
    No te dejes llevar por lo que dice la gilada que en Negro Absoluto yo no publico, man.

    Y no lo hago por lo que vos decís; te quema vivo escribir a pedido. Por esa misma razón, podés preguntar, eso sí, rechacé dos veces publicar en las antologías de cuentos de Sudamericana. Algunos creerán que es una oportunidad, a mí no me pareció.

    Igual, te digo, me puse colorado cuando decís “va a empezar a escribir mal”… digo, supone que escribía bien hasta “los encargos”.

    Saludos

  11. molina dijo el

    jaja. “funes escribe a pedido…” muy bueno..ay ay ay

  12. Valeria dijo el

    Pablo siempre genial, verdadero, todo puesto sobre la mesa. Muy buena la entrevista, felicitaciones.

  13. sandra dijo el

    Buena nota. Lo que decís de Marcelo Caruso…coincido en que es un “escritorazo”, lo conocí en la adolescencia y ya lo era.
    No creo que haya dejado de escribir, tal vez no esté publicando.

  14. santi dijo el

    Pablo Ramos es el mejor escritor argentino de su generación. y es el mejor tambien porque es el mas maldito. El unico que escribe desde afuera de la literatura, y entiende mejor que nadie la fuerza de la literatura. Me causa gracia cuando lo critican con frases tipo un “Onetti lavado”, porque demuestra contra que Literatura pelea Ramos. Contra esa escritura posmoderna, decorativa, banal y sobretodo frivola.

  15. MARTIN dijo el

    Jugosa entrevista… Se a grade. Independientemente de la diversidad de opiniones rescato a Ramos como un narrador original y fresco.

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